En este mundo globalizado en el que vivimos, donde la fuerte presencia de Internet hace que prácticamente no existan fronteras, es importante que, a la hora de hablar de enfermedades concretas, se pueda utilizar un código unificado. Así, no importa el idioma en que nos comuniquemos, ni las posibles confusiones en la traducción, puesto que, será este código internacional el que defina cada dolencia con exactitud.

Hablamos del código CIE-10 (Clasificación Internacional de Enfermedades) en su décima versión, también conocido como ICD-10 (del inglés International Statistical Classification of Diseases and Related Health Problems), la cual es desarrollada y gestionada por la OMS.

Que una mala traducción no afecte a un diagnóstico

La existencia de esta codificación es esencial, porque se clasifican todas las enfermedades conocidas, pero también las afecciones, traumatismos, accidentes, malformaciones, y otras acciones que puedan tener lugar en todo tipo de situaciones, y que puedan afectar la salud o la integridad física y mental de los seres humanos. Por esta razón, no consiste una lista cerrada, sino que va creciendo, incorporando nuevos descubrimientos que merecen ser incluidos en la lista. Ahora mismo se está trabajando en la versión 11, la cual se espera ser presentada en enero de 2018, la cual sustituirá la versión actual, vigente desde 1992.

Con un código unificado, el médico puede trabajar con total transparencia y seguridad, sin que importe que no hable el mismo idioma que el paciente. Los números y los códigos hablarán por él, puesto que en el dinámico sistema desde el que se gestiona la HCE (Historia Clínica Electrónica) cada nueva dolencia o enfermedad mencionada, será etiquetada con su correspondiente código CIE-10.

Catalogando enfermedades desde el Siglo XIX

La primera versión de esta codificación, de un modo muy básico, se creó en 1893, por el Instituto Internacional de Estadística. Contenía solamente 157 enfermedades y 22 causas externas que pudieran afectar al individuo. Hoy en día la lista cuenta con una clasificación de 1.575 enfermedades, 373 causas externas y 82 motivos de asistencia debido a la salud.

Sin duda, resultó una mejora esencial en el mundo de la medicina, y ha supuesto un importante avance a la hora de diagnosticar y controlar enfermedades y dolencias de todo el mundo.

Si esta información le interesa, este otro post también le gustará:

Las organizaciones sanitarias pueden superar los desafíos respecto a la seguridad y la gestión de soluciones basadas en la nube.

Share This